viernes, 20 de diciembre de 2024

Van Gogh y los árboles

Los árboles ocupan un lugar importante en la producción de van Gogh, y son los árboles frutales, con sus flores, los que destacan.

En febrero de 1888, van Gogh abandona Paris y se dirige a la ciudad de Arles, al sur de Francia, buscando un clima más cálido y un mayor contacto con la naturaleza. Cuando llegó, era invierno y todo estaba cubierto de nieve, pero a las pocas semanas los primeros almendros comenzaron a florecer. La primavera se asomaba… Con la intensidad que lo caracterizaba, completó quince cuadros en muy poco tiempo. Sabía que las flores no duraban mucho, y que debía apresurarse si quería captarlas en su esplendor.

“Esta mañana trabajé en un huerto de ciruelos en flor. De repente comenzó a soplar un viento tremendo, un efecto que solo vi aquí. En los intervalos el sol hacía brillar todas las florecitas blancas, ¡fue tan hermoso!”

Vincent van Gogh, abril de 1888  


Hoy nos detendremos, sin embargo, en la que probablemente fue, todo apunta a ello, su última obra: Raíces de árbol. Se trata de una pintura inacabada que, a primera vista, parece un revoltijo de colores brillantes y formas abstractas. Solo después de una mirada atenta se aprecia una pendiente con troncos y raíces de árboles. Estas raíces fueron descubiertas, en 2020, en Auvers-sur-Oise, el lugar donde Vincent van Gogh las pintó 130 años antes.

Fuentes consultadas:

https://vangogheurope.eu/es/descubrir/eventodetalle/2050/raices-de-arboles-de-van-gogh

https://museovangogh.org/cuadros/raices-de-arbol/

https://www.historiasenverde.com/van-gogh-frutales-en-flor/

  

martes, 19 de noviembre de 2024

Drago canario

Nombre en euskara: Drago  

Nombre científico: Dracaena draco

Familia: Asparagáceas

Drago:

Prehistoria viva, sabes del viejo cataclismo;

viste las siete vertebras emerger de la lengua del abismo

y las siete banderas flotar sobre el estrago. . .

Drago: esfinge florida,

tú tienes el secreto que Platón presintiera;

tiende hacia el horizonte -enredadera

de cristal- esa clave de la vida. . .

      Andrés Piedra-Bueno, Elogio del drago

Este ejemplar se encuentra en los jardines de la calle Grumete Diego.

Es una especie endémica de Madeira, las Islas Canarias, Cabo Verde y el Anti-Atlas marroquí.

Esta planta, de forma arbórea, alcanza los 20 m de altura. El tallo (liso en la juventud) se torna rugoso con la edad, pero no es leñoso, ni presenta anillos de crecimiento (no es un árbol realmente). Se caracteriza por sus raíces aéreas, que a veces se fusionan con la parte basal del tronco grueso y vertical.

Presenta una ramificación dicotómica (las ramas se dividen en dos partes similares). Esta división solo tiene lugar después de la primera floración (unos 30 años). Por esta razón, los dragos no ramificados, como el que nos ocupa, aún no han alcanzado la madurez sexual, mientras que los especímenes más viejos, generalmente, están muy ramificados.

Las hojas son gruesas y coriáceas, de color entre verde grisáceo y glauco. Son largas (de 50 a 60 cm de longitud), planas, puntiagudas, flexibles y tienen forma de espada. Estas hojas se unen a la planta con una vaina anaranjada y, por lo tanto, no tienen tallo.

Las flores, que surgen en racimos terminales, son de color blanco cremoso o rosa.

Los frutos carnosos (bayas de 1-1,5 cm) son redondos y anaranjados.

Es de lento crecimiento (puede tardar una década en crecer un metro) y muy longevo.

Según la leyenda, el Jardín de las Hespérides (a menudo situado en las Islas Canarias), en el que se encontraban las manzanas de oro, era custodiado por Ladón, un dragón de cien cabezas. Atlas consiguió matarle, la sangre de sus heridas cayó a la tierra, y de cada gota nacieron sus hijos, los dragos. Sus intrincadas ramas son las cien cabezas de Ladón.

Fue “árbol” totémico entre los guanches, a cuya sombra se reunían los mencey para administrar justicia. Símbolo de fecundidad y sabiduría, sirvió también como lugar de encuentro para fiestas y rituales. Se considera, y así lo establece una ley del Gobierno de Canarias, el símbolo vegetal de la isla de Tenerife. 

Para los antiguos aborígenes este árbol tenía propiedades mágicas. En la antigua Roma y en la Edad Media, también era considerado un árbol mágico. Su savia, que se transforma en roja en contacto con el aire ("sangre de drago"), se comercializaba debido a sus propiedades medicinales y a su uso en tintes y barnices. De su madera se hacían rodelas (escudos). Hasta hace algunos años, las hojas se usaban como forraje para los animales, para la elaboración artesanal de cuerdas y para amarrar las parras.

El nombre genérico (Dracaena) hace referencia al dragón hembra, ​aludiendo a la savia del árbol, que es de color rojo y conocida comúnmente como “sangre de dragón”; draco significa dragón, serpiente fabulosa.

Fuentes consultadas:

https://www.arbolappcanarias.es/

https://www3.gobiernodecanarias.org/

https://es.wikipedia.org/

 

lunes, 28 de octubre de 2024

Paleta otoñal

En otoño, los parques y jardines de la Villa se encienden. Una sinfonía de amarillos, rojos y naranjas tiñe la copa de los árboles y transforma su paisaje. Hayas, arces, liquidámbares, tilos, ginkgos y otras especies lucen esas tonalidades que nos invitan a mirar y disfrutar. 

Con los primeros fríos, sus hojas cambian de color y forman animadas alfombras al caer. Caminar por ellas, sintiendo el crujir de las hojas, es uno de los mayores placeres del otoño.

Esta siempre ha sido una estación que ha inspirado a diferentes artistas. Han reflejado, a veces, intensos colores cálidos contrastando contra el azul del cielo. Otras, en cambio, han preferido luces tenues y atmósferas melancólicas. Encontramos obras llenas de detalles y realismo, mientras que otras optan por la síntesis formal.

En esta ocasión, hemos elegido Otoño en el Sena, Argenteuil, de Claude Monet (1873), pero esta época del año ha quedado plasmada en centenares de cuadros a lo largo de la historia del arte. En ellos podemos encontrar nuevas miradas, que nos permiten enriquecer nuestros paseos por la Villa.


Las imágenes del pasado no mueren

en la Naturaleza, y al palidecer los días

en el cenit del Verano, vuelve a la tierra el Otoño

y el espíritu de las lluvias renace por el cielo.

      Friedrich Hölderlin, El otoño

 

Fuentes consultadas:

https://high.org/collection/

https://www.historiasenverde.com/otono-artistas/

https://pincelesymas.com/ 

https://trianarts.com/




jueves, 10 de octubre de 2024

Aliso

Haltz arrunta           

Alnus glutinosa

Familia: betuláceas

 

Comprendo que mi tristeza

no frenará la hierba.

Si los tallos vacilan

será sólo por el viento.

No me causa dolor

que los sotos de alisos

recuperen su murmullo.

Wisława Szymborska

Este ejemplar se encuentra en la parte superior de las laderas de Ribas.

Árbol de media altura (20-30 m), caducifolio. Originario de Europa, suroeste de Asia y noroeste de África.

Las hojas son redondeadas y con el ápice frecuentemente escotado. Una originalidad es que permanecen verdes hasta su caída. 

Flores pequeñas y poco vistosas, unisexuales, pero las de ambos sexos se encuentran en el mismo árbol. La floración se produce antes de aparecer las hojas. Comienza muy temprano en el año, incluso en los meses invernales. Las masculinas, se reúnen en inflorescencias alargadas y colgantes de tipo amento, amarillas. Las femeninas se agrupan en inflorescencias que acaban volviéndose leñosas, con apariencia de pequeñas piñitas. Pueden permanecer en el árbol incluso hasta la primavera siguiente. 


Su hábitat natural se encuentra en un suelo húmedo, cerca de ríos, estanques y lagos, pero también puede crecer en lugares más secos. Es una especie con interés desde el punto de vista ecológico. Sus formaciones son eficaces fijadoras y protectoras de las riberas. Además, sus raíces presentan nódulos en los que viven bacterias fijadoras de nitrógeno. Es decir, el aliso enriquece los suelos en dicho elemento, esencial para la vida.

No es muy longeva, rara vez pasa de los 150 años, y su crecimiento es relativamente rápido. La madera que produce es de excelente calidad, de tonos claros con duramen rojizo, muy vistosa y fácil de trabajar. Es duradera, sobre todo en contacto con el agua, por lo que se utiliza para pilotes sumergidos, diques, etc. Por ejemplo, buena parte de los pilares que sostienen las casas de Venecia son de aliso. Se ha utilizado también para leña y carbón vegetal. Este último entra en la fabricación de la pólvora (de gran calidad).

Una leyenda de Sara cuenta que el eje de los molinos de la zona era de roble, y se quemaba con frecuencia (por el rozamiento), con lo que el molino dejaba de trabajar. El del Basajaun, en cambio, duraba mucho. San Martin mandó anunciar que su molino funcionaba sin problemas.

“Eso quiere decir que le ha puesto ya el eje de aliso” —comentó el Basajaun—.

“Se lo pondrá” —contestó el pregonero.

Y gracias a este ardid, la gente se pudo beneficiar de las propiedades de la madera del aliso.

Alnus era el nombre latino del aliso, es de raíz indogermánica y viene a significar “reluciente”, por los vivos colores rojos y anaranjados que adquiere la madera al ser golpeada o cortada. El epíteto específico glutinosa quiere decir “pegajosa”, por la viscosidad de sus yemas.

 

Fuentes consultadas:

https://www.arbolapp.es/especies/ficha/alnus-glutinosa/

https://www.arbolesibericos.es/especie/alnusglutinosa

https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada

viernes, 30 de agosto de 2024

Echar raíces

El árbol ha sido un poderoso símbolo desde el principio de los tiempos, y constituye un elemento esencial en la cultura de los pueblos. Muchos de ellos han establecido una relación especial con algún árbol determinado, de tal forma que el árbol puede representar, de alguna forma, su historia y su cultura. En nuestra cultura, por ejemplo, el roble tiene un significado singular. 

Así, los árboles también pueden ser una vía para entrar en contacto con gente de otras tierras, y convertirse en un elemento de convivencia intercultural. Sería hermoso que la gente que ha venido de otras tierras pudiera echar raíces en la nuestra, en compañía de un árbol representativo de su lugar de origen.

 

Gernikako Arbola da bendikatua,

eskualdunen artean guztiz maitatua.

Eman ta zabal zazu munduan frutua

adoratzen zaitugu, arbola santua.

    José María Iparraguirre, Gernikako arbola

jueves, 18 de julio de 2024

Pino marítimo

Nombre en euskara: Itsas pinu 

Nombre científico: Pinus pinaster

¿Qué dicen los rumorosos,
en la costa enverdecida
al transparente rayo
de la plácida luz de luna?
¿Qué dicen las altas copas
de oscuro follaje arpado
con su bien acompasado
monótono zumbar?

Eduardo Pondal, Os pinos


Este espléndido ejemplar se encuentra en la finca de la Escuela de Educación Infantil Txikitxu.

Es una especie perenne, que habita en el entorno de la región mediterránea occidental. Tiene una copa irregular y abierta. Su tronco suele ser algo tortuoso, de color castaño oscuro por su gruesa corteza. Puede alcanzar los 40 m de altura. 

Las acículas se encuentran en pares, son gruesas y largas (12-22 cm), de color azul verdoso a amarillo verdoso.

Las flores comienzan a brotar a principios de la primavera. Las masculinas se forman en grupos numerosos y van saliendo de una especie de espiga amarilla. Las femeninas son unos conos rectos, en forma de pirámide.

Las piñas son cónicas y grandes.

Se utiliza para sujetar terrenos con graves procesos de erosión. Produce resina que se utiliza para la elaboración de pegamentos, barnices, tintes, etc. Por destilación de la resina se obtiene esencia de trementina, que es el verdadero aguarrás, de color ambarino y más caro que los sustitutos que se comercializan como disolventes.

Como residuo al quemar astillas resinosas, se obtiene la pez, una brea o alquitrán que aún se utiliza para la impermeabilización de botas, cueros y barricas para el vino. Antiguamente se usaba para el calafateado de los barcos de madera. Se calentaba la pez, y se echaba en las uniones de los tablones introduciendo fibras vegetales, como la estopa, de tal manera que al enfriarse se quedaban selladas y se evitaban fugas de agua.

La propia resina seca se vende para suavizar la fibra de los arcos de instrumentos de cuerda como violines, violas y contrabajos.

Es curioso observar cómo la palabra pino, o sus derivadas, es frecuentemente empleada en la vida cotidiana en expresiones del tipo “como la copa de un pino”, “estar en el quinto pino”, “estar a partir un piñón”, etc.

Es símbolo de fuerza vital e inmortalidad, por su condición de perenne y por agarrarse fuertemente, con sus raíces, en lugares de fuerte erosión.

Como todas las coníferas, es anemófila, es decir, es polinizada por el viento.

Pinus era el nombre latino de los pinos; pinaster es un nombre latino que se asignaba a un pino silvestre cuyo sufijo -aster denota imperfección.

 

Fuentes consultadas:

https://www.arbolapp.es/

https://es.wikipedia.org/

https://www.miteco.gob.es/

martes, 25 de junio de 2024

Bosque de músicas

           Cuando llegó la 776ª noche, Schehrazada habló de un árbol cantor maravilloso:

“…ni los laudes, ni las arpas, ni las guitarras producen una armonía comparable al concierto de las mil bocas invisibles que hay en las hojas del árbol que canta.”

Anónimo, Las mil y una noches 

En realidad, todos los árboles cantan. Su música suena distinta en función de la fuerza del viento y la edad de los árboles, de si se trata de elementos aislados o de todo un bosque.

Otra forma de expresarse es a través de las aves que en ellos se albergan. El recital será diferente según se trate de un solo ejemplar o de bandadas enteras.

También se sirven de la lluvia, una delicada percusionista que dispone de miles de pequeñas tiernas panderetas verdes.

En demasiadas ocasiones el ruido de la ciudad, o ese runrún en la cabeza, no nos deja escuchar el concierto... Empieza el verano, días largos y calurosos que invitan a refugiarse en la sombra de los árboles y a escuchar sus voces. Pero para ello hemos de aislarnos del ruido, prestar atención y escuchar.

viernes, 31 de mayo de 2024

Melocotonero

Nombre en euskara: Mertxikondo 

Nombre científico: Prunus persica

Familia: Rosáceas

          Contraponientes

          de melocotón y azúcar,

          y el sol dentro de la tarde,

          como el hueso en una fruta.

                 Federico García Lorca, Agosto

Este espléndido ejemplar se encuentra en la finca del antiguo colegio El Carmen.

Pequeño árbol caducifolio que puede alcanzar 6-8 m de altura.

Originario de Afganistán, China e Irán, fue traído a Occidente por los romanos, que lo tomaron como originario de Persia (de ahí viene el epíteto persica).  

Corteza lisa, cenicienta, que se desprende en láminas.

Hojas simples, lanceoladas, largamente acuminadas (se estrechan paulatinamente en un ápice alargado), con el margen finamente aserrado. Lampiñas por ambas caras. 

Flores por lo general solitarias, a veces en parejas, casi sentadas, de color rosa a rojo. Aparecen en el árbol antes que las hojas.

El fruto, el melocotón, es una drupa comestible de piel aterciopelada, posee una carne amarilla o blanquecina de sabor dulce y aroma delicado. El endocarpo (hueso) es profundamente surcado y alveolado, con una sola semilla en su interior. Esta es tóxica, debido a la presencia, aunque en pequeña cantidad, de un precursor del cianuro, la amigdalina.

A la variedad que no tiene la piel aterciopelada se la llama “nectarina” o “pavía”.

Las variedades cuyos frutos tienen forma achatada se denominan “paraguayos” (son vellosos, pero existen variedades sin pelo llamadas “platerinas”).

Se suele consumir de diversas formas: como fruta fresca o en conserva, ya sea cocida en almíbar o desecada. En este último caso, los trozos desecados se llaman orejones de melocotón.

El melocotón tiene un importante papel en la tradición china, y es el símbolo de la larga vida. Se menciona en su literatura desde principios del primer milenio antes de Cristo.

La palabra melocotón proviene del latín malum cotonium, y esta del griego, literalmente significa “manzana de Cydonya”.

Fuentes consultadas:

https://es.wikipedia.org/wiki/Prunus_persica

https://plantasyflores.pro/melocotonero/

http://www.arbolesornamentales.es/nombrescomunes.htm

lunes, 13 de mayo de 2024

Pequeños equipamientos de bienestar

Tendemos a crear grandes infraestructuras, y nos olvidamos de los pequeños equipamientos del bienestar, que nos permiten estar en contacto con la naturaleza y con los demás. Es algo que deberíamos tener en cuenta a la hora de organizar nuestros pueblos y ciudades, donde el automóvil ha ido ganando terreno. 

Sostiene Francesco Tonucci, pedagogo e impulsor del proyecto La ciudad de los niños, que estos, al igual que las luciérnagas, son indicadores ambientales. “Si vuelven ellas, significa que el aire está limpio. Si los niños vuelven a la calle, significa que hemos hecho bastante trabajo estructural y social para que esto pueda ser posible”.

Robert Musil, por su parte, decía que “hemos conquistado la realidad y perdido el sueño. Ya nadie se tiende bajo un árbol a contemplar el cielo a través de los dedos del pie”.

¿Por qué no acondicionar lugares para ello? Pequeñas praderas donde tumbarse, parques donde jugar, jardines donde despertar los sentidos, huertos donde contactar con la tierra, bancos donde sentarse bajo un árbol…

 

Hoy he visto en tus ramas la primera

hoja verde, mojada de rocío,

como un regalo de la primavera,

buen árbol del estío.

A.     Machado, Poema del árbol

miércoles, 24 de abril de 2024

Almendro

Nombre en euskara: Almendrondo  

Nombre científico: Prunus dulcis

Familia: Rosáceas

Se incendió aquel encaje de ramas. El almendro floreció de golpe. Me quedé sin razón, por mirar atónito, ante aquel fuego blanco de infinitos pétalos. Ardiente por su vibración. En eso consistía el milagro: en que, al estallar en flor, el almendro vibraba rapidísimo como un diapasón callado, obligado a ondular el universo».

José Luis Sampedro, Octubre, octubre

 Este hermoso ejemplar se encuentra en la plaza Darío Regoyos (junto a la bolera).

Pequeño árbol que puede alcanzar hasta 10 m. de altura. Su área natural está en el centro y sudoeste de Asia y en el norte de África. En la Península es una planta introducida desde antiguo, probablemente por los fenicios, y ampliamente distribuida por los romanos.  

Las hojas son caducas, simples, alternas, lanceoladas y serradas en su margen.

Las flores aparecen tempranamente, a veces aún en invierno, antes que broten las hojas, en grupos numerosos y aromáticos que son muy visitados por los insectos. Son de color blanco o rosa, dependiendo de las variedades.

Sobre la floración del almendro hay una hermosa historia. En el siglo XI, en el califato de Córdoba, hubo un rey y poeta llamado al-Mu’tamid. Se cuenta que un día encontró a su esposa, l’timad al-Rumaykiyah, llorando, desilusionada, porque unos copos de nieve habían caído alrededor de Córdoba, y luego se habían derretido. El rey, entonces, le prometió nieve todos los inviernos. Hizo plantar almendros en todas las colinas alrededor de la ciudad, cuyas blancas flores aparecían, al final del invierno, en las ramas desnudas.

La parte carnosa del fruto es verde y, cuando se seca, se desprende para dejar al descubierto la semilla, la almendra.

Su madera es rojiza, muy dura y no se agrieta con facilidad, por lo que es apreciada en ebanistería.

A veces genera una goma resinosa que manifiesta una enfermedad latente, la gomosis, que se produce como defensa ante agresiones de insectos y hongos. Esta se ha usado como sustituta de la goma de mascar y también en farmacia para aglutinar medicamentos antes de que existieran las cápsulas.

La almendra se consume cruda, tostada, salada o ahumada, pero también en la gastronomía como complemento de guisos y ensaladas, y, sobre todo, en pastelería para elaborar tartas, turrones, polvorones, mazapanes y un sinfín de dulces, herencia de la cultura árabe. También se extrae de las almendras un aceite muy apreciado en cosmética y, al triturarlas, se obtiene una leche semejante a la horchata. Además, su cubierta verde sirve como forraje y su cáscara como combustible.

El almendro se cultiva principalmente por su semilla. Por su espectacular y temprana floración también se cultiva, a menudo, como ornamental.

Las almendras amargas contienen amigdalina, precursor del cianuro (ácido cianhídrico), un potente veneno que ya era usado en el Antiguo Egipto para ajusticiar a los criminales.

Prunus era el nombre latino del ciruelo, y el que se dio después también a las especies de frutos semejantes, con un hueso; dulcis nos indica el sabor dulce de las almendras, si bien las hay amargas.

Las palabras ”almendra” y “almendro” derivan de Amygdalus, de origen griego, y significa “árbol hermoso”.

Fuentes consultadas:

Wells, D. (2010). Lives of the Trees. An Uncommon History. Algonquin Books of Chapel Hill, North Carolina.

https://www.arbolapp.es/

https://es.wikipedia.org/

martes, 2 de abril de 2024

Gestión del riesgo en el arbolado urbano

Recientemente han desaparecido cuatro grandes álamos del parque Ignacio Ellacuria. Uno de ellos cayó a consecuencia de los embates de una de las borrascas que nos han visitado últimamente. Los otros tres fueron talados “como medida preventiva”. Independientemente de lo acertado (o no) de la decisión, este hecho nos debe llevar a plantear cómo abordar este tema en el futuro. 

La valoración del riesgo implica determinar, en un principio, cual es el rango de tolerancia del peligro que estamos dispuestos asumir, y actuar sobre el arbolado para no sobrepasarlo. El nivel de riesgo puede reducirse con tratamientos concretos, e incluso eliminarse con la tala del individuo. Pero la tala debe ser el último recurso, a utilizar cuando se han agotado las demás alternativas. 

Los árboles no son mobiliario urbano que se pueda sustituir sin más. Son seres vivos, un patrimonio vivo de la Villa. Cuando se trata de árboles de grandes dimensiones, como los que nos ocupan, aunque sean reemplazados por otros, se deberá esperar dos o tres generaciones para tener árboles semejantes a los que había. El factor tiempo no es canjeable. Al igual que hacemos con otro tipo de patrimonio, hemos de dedicar esfuerzo y recursos para proteger el patrimonio que representan los árboles. 

Es comprensible el miedo y la inseguridad que provoca la posibilidad de un accidente. Sin embargo, esta aprensión al futuro incierto lleva, en demasiadas ocasiones, a actuaciones desacertadas o incorrectas. Debería estar claro que las valoraciones de riesgo no se realizan para cortar árboles sino para salvarlos.

Hemos de subrayar que realizar una valoración de riesgo de un árbol no es cosa sencilla. Este cometido lo debe realizar personal experto, y desafortunadamente pocos profesionales se dedican a ello con las adecuadas competencias.

Es necesario, por lo tanto, disponer de un servicio de inspección del arbolado potencialmente de riesgo, que establezca procesos para documentar sólidamente dichas inspecciones y que se realice de forma sistemática para todo el arbolado de la villa, por personal con la formación y la experiencia adecuadas, conforme a las últimas técnicas y conocimientos en arboricultura.

No debemos olvidar que la gestión del riesgo sobre el arbolado urbano es una parte esencial de las directrices y prácticas de mantenimiento, marcando las pautas de actuación sobre los árboles de la villa, y si no se hace de forma correcta, puede desembocar en la pérdida de cobertura vegetal y de un patrimonio, no solo ambiental y social, sino también económico.

 

Fuentes consultadas:

Díaz-Galiano, L. A. y Ruiz, A. (2019). “La gestión del riesgo aparente en arbolado urbano. Modelo 2al”, en PARJAP, nº 94, pp. 5-17.

https://lignumforestal.com/ 

viernes, 8 de marzo de 2024

Lentisco

Nombre en euskara: legeltxor  

Nombre científico: Pistacia lentiscus

Familia: Anacardiáceas

En aquel momento, una lechuza lanzó un grito y salió volando de un matorral de lentiscos que obstruía el dintel de la puerta […] En el sur se cubre de esas varias especies de lentiscos que producen una goma muy estimada, la almáciga, de gran empleo en las artes y aun en la medicina».

               Julio Verne, El archipiélago en llamas

 Este ejemplar se encuentra en el parque Mirador Montes de Triano.

Se trata de un pequeño árbol que alcanza un porte de hasta 7-8 m. Es una especie dioica (plantas macho y hembra independientes), siempre verde. Tiene un fuerte olor a resina, y crece en los matorrales secos y pedregosos de la Europa mediterránea, norte de África y Oriente Próximo.

Las hojas son alternas, coriáceas y compuestas paripinnadas (sin foliolo terminal). Tienen el margen entero, son lanceoladas y, a menudo, terminadas en una puntita no pinchosa. 

Las flores son verdosas o rojizas muy pequeñas.

El fruto es una drupa, primero roja y más tarde negra al madurar, de unos 4 mm de diámetro, no comestible para el ser humano, pero sí para las aves.

De los frutos se ha extraído el aceite de lentisquina, utilizado para el alumbrado y para el consumo humano y animal.

La resina del lentisco Se ha usado como masticatorio, como chicle, desde la Grecia antigua. También se ha utilizado en la confección de empastes dentales y en la elaboración de barnices. Asimismo, se utiliza para aromatizar licores.

Su madera ha sido utilizada para la producción de un carbón de gran calidad.

La planta también se usa como seto vivo.

Pistacia es el nombre latino, aunque el origen del nombre es oriental; lentìscus era el nombre de esta especie en latín.

Fuentes consultadas:

https://www.arbolapp.es/

https://es.wikipedia.org/

 

sábado, 17 de febrero de 2024

Árboles en la pintura (1)

Los árboles están en el planeta desde mucho antes que el ser humano. Dependemos de ellos, y han sido un poderoso símbolo desde el principio. El Génesis cuenta que en el Edén había toda clase de árboles, y menciona, en concreto, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. No es de extrañar, por tanto, que aparezcan en las manifestaciones artísticas de todos los tiempos.

https://commons.wikipedia.org/

Del Antiguo Egipto nos ha quedado, por ejemplo, una imagen sorprendente. Se trata de una pintura en la Tumba de Tutmosis III (1479-1426 a. de C). En ella, Isis aparece como “fuerza fecundadora de la naturaleza”, en forma de árbol amamantando al Faraón después de su muerte. Se trata del árbol sagrado del sicomoro (Ficus sycomorus). Considerado como el árbol de la vida, estaba asociado a Isis, y era muy valorado por su densa sombra, así como por sus frutos, los higos, y su madera, que era utilizada para la elaboración de muebles y sarcófagos. 

https://es.wikipedia.org/

No podían faltar en la cultura clásica. En la imagen adjunta aparece una pintura al fresco, que se encontraba en la Villa de Livia, esposa del emperador Augusto. El tema del jardín tuvo gran relevancia en el planteamiento figurativo de Augusto, quien vio en la prosperidad de la naturaleza la mejor alusión a felicitas temporum, consecuente con la Pax Augusta.

 

Fuentes consultadas:

https://artsupp.com/

https://plantasyjardin.com/

https://es.wikipedia.org/

jueves, 25 de enero de 2024

Árbol del paraíso

Nombre en euskara: Olibo-zumea 

Nombre científico: Elaeagnus angustifolia

Familia: Eleagnáceas

 

El árbol paraíso nos albergaba

entre el huerto y la casa.

Sus cenicientas hojas

parecían tocar la media luna,

el firmamento, tan a la mano entonces,

y vivas las estrellas

a nuestros ojos de niños pueblerinos,

acercados a la naturaleza.

         Dionisia García, El árbol paraíso

 

Este ejemplar se encuentra entre el bidegorri y el eje del Ballonti.

 

Pequeño árbol caducifolio de hasta 10m de altura. Porte ovalado y copa irregular. Tronco no siempre único. Ramas espinosas, ligeramente péndulas, muy abiertas. Procede del sur de Europa y Asia Menor.

Corteza rugosa y resquebrajada, de color pardo oscuro. Ramillas jóvenes de color gris plateado.  


Hojas oval lanceoladas, verde grisáceas por el haz, y con escamas plateadas en el envés.

Flores amarillas, olorosas.

Fruto con forma de aceituna, de color rojizo-amarillento al madurar, comestible, dulzón y harinoso.

La madera es débil y poco resistente.

De crecimiento rápido, tiene una longevidad media.

El principal uso de esta planta es ornamental y para la creación de setos vivos. También se planta para refuerzo de terraplenes y reverdecimiento

Es una planta muy resistente a la salinidad, la sequía y la poda, pero no al frío excesivo. Tiene nódulos en sus raíces, que albergan en simbiosis bacterias fijadoras de nitrógeno, por lo que este árbol contribuye a fertilizar el suelo.

Su nombre común, "árbol del paraíso", probablemente se debe a ser citado en la Biblia como un árbol que se encontraba en el Edén.

El nombre genérico le viene del griego elaia”, olivo, (por la semejanza de hojas y fruto) y agnos”, una planta que se parece al árbol. Angustifolia significa de hoja estrecha.

 

Fuentes consultadas:

https://www.arbolapp.es/

https://pinturaypoesia.blogspot.com/

https://es.wikipedia.org/

jueves, 4 de enero de 2024

Ocio bajo los árboles

La tarde estaba muy tranquila, y el fresco silencio del Árbol de la Ociosidad nos engulló como 
un estanque de montaña. Sabri estaba allí, sentado bajo las hojas y contemplando un café; me esperaba con una información particular sobre madera de algarrobo – me había guardado un cargamento especial.

    Lawrence Durrell, Limones amargos

 

Lawrence Durrell, en su libro Limones amargos, habla de un árbol especial, que “confiere el don de la ociosidad pura a todos los que se sientan bajo él”. A lo largo del libro se repite la escena de gente sentada a la sombra de un árbol, charlando, tomando café, jugando a las cartas, hojeando un libro, viajando sin moverse en animadas tertulias…

Interesante modelo para nuestros barrios. En todos debería haber un árbol de la ociosidad, o, mejor aún, varios estratégicamente situados. Sería una buena forma de crear espacios amables donde juntarse en un entorno agradable, aumentando el sentido de pertenencia y comunidad; porque un futuro sostenible necesita menos consumo y más ocio bajo los árboles.

 

Fuentes consultadas:

Durrell, L. (1987). Limones amargos, EDHASA, Barcelona.

https://losarbolesinvisibles.com/