martes, 22 de septiembre de 2020

Almez

Nombre en euskara: Almeza

Nombre científico: Celtis australis

Familia: Ulmáceas

 

Este ejemplar se encuentra en el Parque Ganerantz.

Nativo del sur de Europa, oeste de Asia y norte de África.

Es un árbol esbelto que puede alcanzar los 30 m. Tiene un tronco uniforme con una corteza gris, delgada y lisa.

Sus hojas son caducas, simples, alternas, ovalado-lanceoladas, redondeadas en la base, de borde aserrado, asimétricas, aterciopeladas al tacto y terminadas en punta alargada.

Las flores salen en primavera y son poco llamativas.

El fruto maduro es carnoso, negro, del tamaño de un guisante, con un hueso grande, y permanece a menudo después de la caída de las hojas.

Es un árbol que se usa mucho como ornamental, ya en la Roma clásica era utilizado para ello. También se emplea como planta viaria, para formar setos vivos y fijar terrenos sueltos en laderas y márgenes.

El término almez proviene del árabe (al-mays), que significa literalmente "árbol". Celtis es el nombre latino que los romanos daban al almez; australis nos indica su distribución al sur de Europa.

Oleo esperanza

…el sendero…

las hojas serán nido

de un sentir…

sin futuro…

un almez llora ambarino…

mi amor por ti.

   Paty Carvajal, Un almez

martes, 1 de septiembre de 2020

Identificación de hojas (juego)

Una de las formas más prácticas de identificar los árboles es a través de las hojas. En la tabla adjunta aparecen las hojas de los nueve árboles más numerosos en Portugalete. ¿Puedes identificarlas? 

Ayuda:

Los árboles son los siguientes: Abedul, Aligustre, Arce campestre, Avellano, Cerezo, Ciprés común, Fresno, Higuera, Plátano de sombra

 

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Solución (de izquierda a derecha y de arriba abajo):

Aligustre, higuera, fresno

Abedul, ciprés común, cerezo

Arce campestre, plátano de sombra, avellano

 

martes, 11 de agosto de 2020

Peral

Nombre en euskara: madariondo

Nombre científico: Pyrus communis

Familia: Rosáceas

  

Los veo, por un dulce cambio,

maduros aquí y allí nacientes,

con sus frutos rubios y verdeantes

hacer una agradable mezcla

   Jean Racine, Los perales

 

Este ejemplar se encuentra en el jardín de frutales de La Florida

Especie originaria del este de Europa y del Cáucaso.

Pequeño árbol que raramente alcanza los 10 m de altura. Su copa es densa, la corteza grisácea y el porte variable.

Hojas caducas, simples, ovaladas, de margen entero o ligeramente serrado. Se disponen alternas o formando manojos.

Las flores nacen en grupos numerosos en abril y son de color blanco o blanco rosado.

El fruto, además de estar presente en nuestra alimentación, aparece con frecuencia en el lenguaje cotidiano a través de expresiones como “pedir peras al olmo”, “es la pera”, “es una perita en dulce”… o de refranes como “peral que no da peras, pocas visitas espera”; “Coma yo de la pera y móndela quien quiera”; “De las frutas, el pero; de los amores, el primero”.

Pyrus era el nombre que le daban los romanos al peral. El epíteto communis nos da una idea de su frecuencia y abundancia.

martes, 21 de julio de 2020

Símbolos de renacimiento


El 6 de agosto de 1945, hace ahora 75 años, la primera bomba atómica fue lanzada sobre Hiroshima. En unos segundos causó 160.000 muertos y tal devastación que, desde entonces, el mundo nunca volvería a ser el mismo.
Aunque durante un tiempo no quedó rastro de vida en la ciudad, algunos árboles resurgieron entre los escombros y la desolación. En Japón llaman Hibakujumoku a los árboles que sobrevivieron a la bomba atómica.

Entre ellos se encontraba un ginkgo que en poco menos de un año, a unos pocos kilómetros del hipocentro, brotó entre las ruinas de un antiguo templo budista. En la remodelación del edificio se mantuvo el árbol que pasó a ser un símbolo de renacimiento y veneración.

A su vez, la adelfa fue la primera especie que volvió a florecer en Hiroshima después de la bomba atómica, por eso es la flor oficial de la ciudad.
Dos especies que nos recuerdan el poder de regeneración de los árboles y la necesidad de trabajar para impedir que una barbarie como aquella se repita.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo,

algunas hojas verdes le han salido.

         Antonio Machado, A un olmo seco


martes, 30 de junio de 2020

Granado

Nombre en euskara: Mingranondo  
Nombre científico: Punica granatum
Familia: Punicáceas

¡Granados en cielo azul!
¡Calle de marineros!
 ¡Qué verdes están los árboles,
 qué alegre tienes el cielo!».
   Juan Ramón Jiménez, Granados en el cielo azul

Este ejemplar se sitúa en el huerto de frutales de la Florida.

Es originario de la región que abarca desde Irán hasta el norte del Himalaya en la India; fue cultivado y naturalizado en toda la región del Mediterráneo desde la antigüedad. Se sabe de su cultivo desde hace al menos 5000 años.

El granado es un pequeño árbol muy ramoso, puede ser espinoso, que llega a alcanzar los 5 m. Tiene una corteza muy agrietada y nudosa en los ejemplares viejos.
Las hojas son caducas, algo coriáceas, simples y de forma entre lanceolada y oblonga.
Las flores son rojas, solitarias y muy vistosas. Al madurar forman un fruto comestible: la granada.
Muchos pueblos han visto la granada como un símbolo de amor, fertilidad y prosperidad. Según la mitología griega, el primer granado fue plantado por Afrodita, la diosa griega del amor y de la belleza.
Punica es el nombre que los romanos daban al árbol y sus frutos, y deriva de la ciudad de Cartago; granatum alude a los granos de su fruto.

martes, 9 de junio de 2020

Canciones de los árboles

…música que viene de árboles 
tañidos por el viento…
Al árbol le gusta entonar canciones
que el viento no recuerda.
    Adonis,  Homenaje al viento y a los árboles. 

La Fiesta europea de la Música se celebra cada año, el 21 de junio, a las puertas del verano. Es una celebración de la música que pretende valorar la diversidad de prácticas musicales, entre las que podríamos incluir las canciones de los árboles. Parece, por lo tanto, una buena ocasión para prestarles atención, y, para ello, nada mejor que las sugerencias que hacía el Archiduque Luis Salvador en su libro Canciones de los árboles.

Su modo de hablar y de cantar es distinto según sea la fuerza del viento y la edad de los árboles. Debemos escuchar atentamente el sonido de sus hojas y procurar descifrarlo: como un arpa suena la brisa en los laureles, el murmullo de los plátanos recuerda al barullo y los tumultos populares, el rumor de los chopos es alegre, como un baile infantil… Todo ello acompañado con los cantos de los pájaros que los frecuentan o el ritmo de la lluvia que cae sobre las ramas cubiertas de hojas.

Todo el mundo ha oído el susurro del viento entre la copa de los árboles. Sin embargo, no todos han llegado a escuchar sus voces, tan diversas según de qué árbol se trate; no todos han regalado el oído con sus canciones.
   Archiduque Luis Salvador. Canciones de los árboles

martes, 19 de mayo de 2020

Cerezo de flor japonés

Nombre en euskara: Japoniar gereziondo
Nombre científico: Prunus serrulataKanzan’

Familia: Rosáceas

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.
   Pablo Neruda, 20 poemas de amor y una canción desesperada

Este ejemplar se sitúa en la Prolongación del Parque Ignacio Ellacuría

Nativo de Japón, Corea y China, es un árbol pequeño, caducifolio, con un tronco pequeño y una copa densa. La corteza es lisa y de color gris marrón, con lenticelas prominentes y horizontales.

Las hojas se distribuyen en forma alterna, tienen forma ovada-lanceolada, con un peciolo corto y un borde aserrado. Al final del otoño, las hojas adquieren tonos amarillo-rojizos.
Las flores, de color rosa-púrpura, surgen en primavera formando grupos sobre ramas aún desnudas.

El fruto es una drupa globosa negra de 8-10 mm de diámetro.

Se cultiva ampliamente como árbol ornamental por su bella floración, tanto en sus países de origen como en las regiones templadas del mundo.

El Prunus serrulata ‘Kanzan’ llegó a Europa, concretamente a Gran Bretaña, en 1913. El nombre de esta variedad (Kanzan) es una palabra tomada de la poesía clásica japonesa, que evoca una imagen nostálgica de la tierra o la aldea natal en un valle rodeado de montañas.

El cerezo de flor es uno de los símbolos más conocidos de la cultura japonesa, y durante el “Hanami” la gente celebra su floración, se reúne en los parques y comparte alimentos.