martes, 21 de julio de 2026

Cuando el tamaño sí importa

Si bien la cantidad total de árboles en una ciudad influye en la calidad y cantidad de los servicios ecosistémicos que ofrecen, no todos los árboles poseen las mismas características ni la misma capacidad para proporcionarlos.

En general, los árboles grandes tienen mayor capacidad para capturar y almacenar carbono del aire, reducir la contaminación atmosférica y prevenir la escorrentía pluvial. 


Los árboles con un tronco de mayor diámetro poseen una mayor biomasa leñosa (cantidad de madera), lo que les permite almacenar más carbono que los árboles más pequeños. Asimismo, la capacidad de los árboles para interceptar la precipitación y los contaminantes atmosféricos aumenta con una mayor extensión de la copa y una mayor superficie foliar (la superficie total de todas las hojas), factores ambos asociados a un mayor tamaño general del árbol.

Hay que tener en cuenta que las hojas de los árboles realizan una serie de funciones esenciales, como son:

-        Regulación térmica. Mediante la transpiración, las hojas liberan vapor de agua y refrescan el ambiente.

-        Producción de oxígeno a través del proceso de la fotosíntesis.

-        Captación de CO2, compuestos volátiles y partículas que contaminan el aire.

-        Provisión de alimento y cobijo para aves, insectos y otros animales.

En consecuencia, los árboles más grandes suelen ser más eficaces que los más pequeños a la hora de proporcionar servicios de regulación esenciales para los entornos urbanos, especialmente en un clima cambiante.

Reconocer la importancia de los árboles grandes supone desarrollar políticas que apoyen su correcta gestión y conservación. Entre las medidas a tomar, estaría el fomentar la plantación de especies arbóreas de gran tamaño (en las ciudades existe la tendencia a plantar especies pequeñas). Se debe evitar, por otra parte, la poda frecuente de árboles grandes, ya que reduce significativamente la superficie foliar y la biomasa leñosa de cada árbol. Una de las claves para reducir la necesidad de poda es elegir una especie de árbol adaptada a la ubicación específica.

 Fuentes consultadas:

-        Ecologistas en Acción. (2025). Nuevo manual del árbol en la ciudad. Libros en acción.

-        Restrepo, Z., González-Caro, S. y Zea, J. (2016). “Árboles grandes y antiguos. Una mirada a los habitantes más viejos de Medellín”, en Mejía, M. A. (ed.). Naturaleza Urbana: Plataforma de Experiencias. Bogotá. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt.

-        https://theconversation.com/large-trees-are-essential-for-healthy-cities-183017

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