viernes, 13 de enero de 2023

Mirar un árbol

Según Alejandro Jodorowsky la primera lección para aprender a hacer cine consiste en “sentarse desde que amanece hasta que anochece frente a un árbol sintiendo la luz. Volver siete días seguidos y hacer lo mismo”. 

Quizá sea pedir demasiado, pero he empezado a practicar. Me he dado cuenta de que cambia en función del ángulo que escoja para observarlo. Se ve distinto si lo miro desde muy cerca o desde muy lejos. Vuelve a cambiar si me fijo en los colores, o en sus partes: las yemas, las hojas, la corteza, las raíces, las flores. Investigo qué edad tiene y observo cómo va cambiando a lo largo del año. Lo tomo como punto de encuentro, y entonces me pregunto: ¿qué historias podría contar?

  En ocasiones, un árbol nos dice más de lo que podemos leer en un libro.

                                                                                                      Carl Jung

 

jueves, 22 de diciembre de 2022

Algarrobo

Nombre en euskara: Algarroba 

Nombre científico: Ceratonia siliqua

Familia: Fabáceas


«… que solo traigo en mis alforjas un poco de queso, tan duro que pueden descalabrar con ello a un gigante; a quien hacen compañía cuatro docenas de algarrobas y otras tantas de avellanas y nueces, mercedes a la estrecheza de mi dueño, y a la opinión que tiene y orden que guarda de que los caballeros andantes no se han de mantener y sustentar sino con frutas sexas y con las yerbas del campo».

              Miguel de Cervantes,  El Quijote


Este joven ejemplar se encuentra en el parque Mirador de los Montes de Triano.

Árbol típico del Mediterráneo y de Oriente Próximo. Su cultivo fue muy extendido por los árabes desde el siglo XII.

El algarrobo es un árbol de hasta 10 metros de altura, es dioico y es de follaje perenne. La copa es redondeada. 

Sus raíces son fuertes y largas, llegando extenderse hasta 40 metros del tronco, dos cualidades que les permiten ir en busca y captura del agua subterránea.

 Las hojas, redondeadas u ovaladas, de margen entero, son persistentes, verde oscuras y compuestas, pues sus hojuelas nacen enfrentadas de dos en dos hasta 5 pares. 

Las flores son poco vistosas aunque de fuerte olor, color verde-amarillento y nacen en grupos arracimados directamente del tronco o de ramas laterales. Las hay femeninas, masculinas y hermafroditas, generalmente sobre distintos pies de planta. 

Los frutos son las algarrobas o garrofas, unas vainas duras de color castaño oscuro que llegan a medir unos 30 centímetros. Son de gran valor nutritivo (antes se comían en fresco como golosina), aunque las semillas, que son muy duras, no son comestibles

De la algarroba se extrae la denominada "goma de garrofín", que se utiliza como espesante y estabilizante (E410) natural en muchos productos alimentarios (helados, sorbetes, salsas, productos lácteos, etc...) e incluso se toma molida o en tabletas como sucedáneo del cacao.

La madera es muy dura y resistente, de modo que es apreciada para hacer muebles y trabajos artesanales.

Para pesar los metales preciosos se utiliza el quilate. Los quilates equivalen a 200 mg, y antiguamente eran las semillas del algarrobo torrefactadas las que se usaban para este fin, por ser su peso muy similar, de tal manera que el nombre semítico de la semilla de algarrobo era querat o kirat, de donde deriva la palabra ‘quilate’.

De crecimiento lento, puede ser bastante longevo (hasta 500 años). Es una especie de gran rusticidad y resistencia a la sequía y a las plagas,

El nombre genérico (Ceratonia) hace alusión a sus frutos curvos en forma de cuerno (ceratos); siliqua es el nombre latino de la algarroba y en general de los frutos en legumbre. 

sábado, 3 de diciembre de 2022

Diciembre

El tiempo de luz solar sigue menguando, y los árboles entran en un estado de letargo, de reposo vegetativo. Ralentizan su ciclo vegetativo y “duermen”.

Tras la caída de la hoja, ganan protagonismo las especies perennifolias, que mantendrán el verde durante el invierno. Algunas de ellas, además, muestran sus hermosos frutos, dando colorido a los días más cortos del año. Es el caso del madroño o el acebo, que con sus sugerentes bolitas evoca la Navidad.

 

Otras parece que quieren ir a contracorriente, y, como el durillo, es ahora cuando florecen. 

Cuando llega diciembre y las lluvias abundan,
ellas con las acacias tornan a florecer,
tan puras y tan frescas y tan llenas de aroma
como aquellas que un tiempo con fervor adoré.

Rosalía de Castro, En mi pequeño huerto.



viernes, 11 de noviembre de 2022

Sonidos de otoño

Huele a castañas asadas. Un niño, cara al viento, abre los brazos como si fuera a volar. Caen las hojas que el aire vuelve a levantar, juegan a hacer remolinos y parecen volar. 

Las hojas secas se arremolinan en los rincones, las bolsas de plástico se levantan y parece que cobran vida. Las ramas de los árboles muestran girones de plástico que se agitan como estandarte de nuestro modo de vida.

El viento es el artista y los árboles su instrumento. Sin viento no se oyen los árboles. Su canción es diferente según sea la fuerza del viento, el tipo de árbol o su edad.

Ahora, mientras paseo y veo caer las hojas, tengo la sensación de oír a lo lejos, como un susurro, a Édith Piaf cantando The Autumn Leaves

             Las hojas que caen                    

se deslizan por la ventana

las hojas de otoño

todo rojo y de oro…(*).

Me paro un momento y agudizo el oído para escuchar los sonidos del otoño.

 

(*) «Les feuilles mortes») es una canción francesa de 1945, con letra de Jacques Prévert y música de Joseph Kosma. Fue popularizada por Yves Montand y la música del estribillo se convirtió en un estándar del jazz, con el título de «Autumn leaves» (Hojas de otoño) tras ser traducida al inglés por Johnny Mercer (https://es.wikipedia.org/).

domingo, 23 de octubre de 2022

Octubre

Poco a poco las hojas van disminuyendo su actividad, algunas están cambiando de color —el arce rojo, por ejemplo—, y comienza el espectáculo…

El otoño es, por otra parte, tiempo de frutos: granadas, castañas, nueces, avellanas, encinas, membrillo, espino de fuego…

 

 

De la tarde de octubre bajo la luz gloriosa,   

en la fuente de mármol que el arrayán orilla,

diluyen los cipreses su esmeralda herrumbrosa

y la arcada del fondo su tristeza amarilla.

 

Rosales y naranjos... Mustio el jardín reposa

en un verdor que el oro del otoño apolilla…

¡Solo, a veces, se enciende la llama de una rosa, 

o el oro polvoriento de una naranja brilla!

 

Mas, dentro de este otoño, hay tanta primavera

en gérmenes; y es todo tan dulce y apacible,

que antes de abandonarlo, mi corazón quisiera,

oyendo el melodioso suspirar de la fuente

y soñando con una Lindaraja imposible,

sobre este viejo banco dormir eternamente…

Francisco Villaespesa, El jardín de Lindaraja

jueves, 29 de septiembre de 2022

Cornejo

Nombre en euskara: zuhandor  

Nombre científico: Cornus sanguinea

Familia: cornáceas


"Cuando nací, mis padres y los padres de mi madre plantaron un árbol de cornejo en el patio lateral de la gran casa blanca en la que vivimos durante mi infancia. Este árbol. . . era, en cierto sentido, yo… Mi árbol de cornejo todavía está en el patio lateral, más alto que nunca...".

John Updike, The Dogwood Tree: A Boyhood

Este ejemplar se encuentra en el paseo de la Canilla.

Es originaria de la mayor parte de Europa y Asia occidental.

Se trata de un pequeño árbol caducifolio que puede alcanzar los 6 m de altura. Presenta una copa muy ramificada.

Las hojas son caducas, simples y opuestas, con forma ovalada o elíptica. Los bordes son lisos y terminan en un ápice puntiagudo. Tiene nervios arqueados muy marcados.

Las flores son pequeñas de color blanco cremoso y olor desagradable. Resultan vistosas ya que se presentan en abundantes conjuntos.  

El fruto es una pequeña baya redonda que contiene una sola semilla. Es de color entre negro y azul, no apto para el consumo humano, ya que es tóxico; sin embargo, es consumido por algunos mamíferos y muchos pájaros.

La madera es de calidad excelente, muy dura y resistente, de color blanco rosado. Se utilizaba para hacer mangos de herramientas y pequeñas piezas torneadas. Las ramas delgadas se utilizaban para cestería. También fueron utilizadas para hacer flechas, el arquero prehistórico Ötzi (cuyos restos fueron encontrados en un glaciar de los Alpes) llevaba flechas de cornejo.

Es muy ornamental debido a los tonos rojizos que adquieren sus hojas en la estación de otoño, y por la peculiaridad de que sus ramas son rojas en ejemplares jóvenes. Resistente bien la poda y las enfermedades. Se utiliza para la formación de setos.

El término Cornus proviene de la raíz indoeuropea “kar” (duro), latinizado como “cornus”, hace referencia a dureza de su madera. El epíteto específico de sanguinea hace alusión al color que adquiere, similar a la sangre. 


Fuentes consultadas:

https://blogs.iwu.edu/

https://elarbol.org/

https://www.infojardin.com/

https://es.wikipedia.org/wiki/Hibiscus_syriacus

domingo, 11 de septiembre de 2022

¿Quién eres? (juego)

Cuando hacemos una salida al monte o visitamos un parque tenemos la oportunidad de conocer muchos árboles. Son muchas características, nombres, curiosidades, las que aparecen, y nos cuesta memorizarlas. El juego que hoy proponemos puede servirnos de ayuda. 

Antes de jugar debemos preparar una ficha o tarjeta de cada árbol, donde aparezca la información que queremos recordar y dibujos o fotografías que ayuden a identificarlo. 

Juntamos todas las tarjetas y las "barajamos". Repartimos una a cada participante sin que los demás la vean. Sorteamos para elegir quién empieza y se coloca ante el grupo. El juego consiste en adivinar entre todos/todas "quién es" (de qué árbol se trata).

Para ello, cada participante hará una pregunta (por ejemplo: ¿se te caen las hojas en otoño?, ¿tienes flores olorosas?, ¿podemos comer tus frutos?...) a la que sólo podrá responder “sí” o “no”. La ronda de preguntas acaba cuando alguien acierta qué árbol es.

Seguimos el juego hasta que usemos todas las tarjetas.

 

Este árbol, ¿qué ha visto?

Antes que nada, dime, ¿Cómo te llamas?

         Blas de Otero. El árbol de enfrente