jueves, 15 de julio de 2021

Jacaranda

Nombre en euskara: Jakaranda

Nombre científico: Jacaranda mimosifolia

Familia: bignoniáceas

 

Ay mi jacarandá
cuando llegue el final
qué palmera te va a contemplar
qué buganvilla te va a bendecir
desde los ojos que lloran por ti.

     Pablo milanés, Jacarandá

 

Este joven ejemplar se encuentra en el Instituto de Educación Secundaria Ballonti.

 

Es una especie caducifolia oriunda de Sudamérica (Argentina y Bolivia).

Árbol de porte medio, de 12-15 m de altura, y con una copa ancha que recuerda a las mimosas, especialmente por su follaje plumoso.

Hojas caducas, opuestas y compuestas. Son grandes, de hasta 30-50 cm de longitud, bipinnadas (es fácil confundir las hojas completas con las hojuelas que son lanceoladas u ovadas, enteras en el margen y acabadas en punta).

Flores vistosas, también grandes, de unos 3-5 cm de longitud, de aspecto sedoso, color azul violeta y con forma de campana estrecha terminada en 5 lóbulos. Nacen al final de primavera en racimos numerosos que suelen aparecer incluso antes que las hojas.

Los frutos permanecen bastante tiempo en el árbol, tienen una forma que recuerda la de las castañuelas.

Árbol de crecimiento relativamente rápido. Es muy utilizado como ornamental. Su madera, aromática, es muy apreciada en ebanistería y carpintería,

Jacaranda es el nombre genérico que procede del guaraní; el epíteto mimosifolia se debe a la semejanza de sus hojas con las de algunas mimosas.

jueves, 24 de junio de 2021

Milagro en las hojas

           ¡hoja verde   

            con sol rico,

carne mía


con mi espíritu!

 Juan Ramón Jiménez, Cancioncillas espirituales, Éstasis 

Llevan millones de años aprovechando la energía del sol de una forma maravillosa, mientras los seres humanos somos incapaces de usar eficazmente este recurso prácticamente inagotable y carente de riesgos.

Las plantas son los únicos seres capaces de generar alimento a partir de una materia inorgánica sin vida. Todas las hojas están diseñadas para una tarea de la que somos dependientes. De ellas dependemos para conseguir el alimento que tomamos, el oxígeno que respiramos, la energía que consumimos...

El “milagroso” proceso, que conocemos con el nombre de fotosíntesis, transforma la luz del sol, el agua del suelo y el dióxido de carbono del aire en hidratos de carbono, es decir, en moléculas con alto contenido energético. Esta es la primera y fundamental fase en la que, por medio de sucesivas transformaciones, se genera la energía que consumimos, sea en forma de alimento, madera, carbón o petróleo y derivados. Por si fuera poco, en este proceso se produce el oxígeno que necesitamos para respirar.

A poco que nos fijemos, podremos asombrarnos con la disposición de las hojas de los árboles. Las más bajas son, por lo general, más grandes y de un verde más oscuro que las que crecen arriba. Esto permite que la luz del sol pueda llegar hasta la parte inferior del árbol, y que, además, las hojas inferiores (con más cantidad del pigmento que ayuda a las hojas a absorber la luz solar) puedan captar los rayos más débiles que llegan entre las sombras.


jueves, 3 de junio de 2021

Limpiatubos

 Nombre en euskara: Eskuila zuhaitza

Nombre científico: Callistemon citrinus 

Familia: Mirtáceas

 

Este joven ejemplar se encuentra en el Parque La Florida.

Árbol pequeño, perenne, que puede alcanzar 4 m de alto. Es originario de Australia.

Las hojas son lanceoladas, alternas y coriáceas de color verde grisáceo.

En primavera y verano aparecen unas densas espigas de brillantes flores rojas.

Apreciada en jardinería por su espectacular floración, es una planta muy resistente que puede vivir en terrenos pobres.

Callistemon, el nombre genérico, proviene del griego, y significa de "estambres hermosos", aludiendo a lo espectacular de sus inflorescencias. Citrinus  significa "cítrico", por su aroma a limón. Su nombre vulgar, que adopta diferentes versiones (limpiatubos, árbol del cepillo, escobillón rojo o limpiabotellas), también hace referencia a la forma de sus flores.

jueves, 13 de mayo de 2021

Copas frondosas


Y vagando pensativa
por la arboleda callada,

sueño dichas venideras,

o canto las ya pasadas.

    Carolina Coronado, Canción III  



Como ya hemos comentado en alguna ocasión, el número de árboles de una ciudad es importante, pero tanto o más importante es el tamaño de esos árboles, la frondosidad de sus copas. Cuanto mayores son estas, mayor superficie foliar presentan y mayores beneficios proporcionan. De hecho, la cobertura de copa, la superficie cubierta por árboles, se usa como indicador del grado de naturalización de las ciudades y para valorar los servicios que prestan a la ciudadanía.

Nuevas investigaciones (1) (2) muestran que las copas frondosas de los árboles ejercen una beneficiosa influencia en la salud física y mental de la gente, y que aumentar el dosel, la cobertura de las copas de los árboles, es una buena inversión que puede mejorar la salud y calidad de vida de las poblaciones urbanas, sobre todo de aquellas con un nivel socioeconómico más bajo, ya que generalmente viven en zonas donde las copas de las árboles suelen ser menores.

Los estudios revelan que pasear por espacios arbolados reduce la presión arterial, mejora la agudeza mental, aumenta la memoria y reduce la sensación de ansiedad.

 (1)   Health impact assessment of Philadelphia’s 2025 tree canopy cover goals. https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lanplh/PIIS2542-5196(20)30058-9.pdf

 (2)  https://theconversation.com/increasing-tree-cover-may-be-like-a-superfood-for-community-mental-health-119930 

viernes, 23 de abril de 2021

Cuentos y árboles

Un año más, celebramos el día del libro, que de alguna forma también es el día de los árboles. Estos han sido desde antiguo el soporte de la escritura (antes de que se conociera el papiro ya se usaba la corteza de ciertos árboles), y sigue siéndolo en forma de papel. Curiosamente, la palabra libro viene del latín liber, término que se ha conservado para designar la película que, pegada a la corteza de los árboles, transporta la savia.

Pero además de soporte físico, los árboles tienen un gran poder evocador, inspiran y forman parte de las historias que cuentan los libros. A veces son árboles singulares, otras veces se agrupan y aparece el bosque. Este está presente en todos los géneros, pero es en los cuentos infantiles donde se vuelve símbolo y protagonista.

Criaturas perdidas, lobos, monstruos, brujas, hadas, elfos y otros seres mágicos cohabitan en un entorno boscoso fruto de múltiples influencias y mestizajes culturales. El bosque de la literatura infantil no es un lugar idílico, los y las protagonistas no lo pasan muy bien, pero es que crecer puede ser duro, la vida no siempre es amable, y la foresta, con todo lo que contiene, actúa como una gran metáfora.

¿Qué sería de Caperucita, Hansel y Gretel, Pulgarcito, Blancanieves, la Bella Durmiente y otras muchas historias sin el bosque, sin los árboles?

 

¡Mira esas flores, Caperucita Roja! ¡Qué bonitas! Esas que crecen ahí, al pie de los árboles. Acércate a mirarlas y mira lo bonitas que son. Si no te apartas del sendero, no oirás los trinos de los pájaros. Dentro del bosque se les oye cantar todo el rato, y es maravilloso [1].

[1] PERRAULT, C.; GRIMM, J. y W.; TIECK, L.: Caperucita Roja. Traducciones de Luis Alberto de Cuenca e Isabel Hernández. Madrid: Nórdica Libros, 2012.

sábado, 3 de abril de 2021

Araucaria

Nombre en euskara: Araukaria

Nombre científico: Araucaria heterophylla

Familia: Araucariáceas,

 

Las aves cenicientas apenas si se atreven

a posarse en tu alto palacio vegetal,

alzado a los plumajes suntuosos,

al flamear de alada pedrería cegadora.

     Pablo García Baena, Araucaria

 

Este ejemplar se encuentra en el cementerio municipal. 

Originario de la Isla Norfolk (al este de Australia), es un árbol de porte piramidal que puede alcanzar los 70 m de altura. Desde el recto tronco, las ramas principales se disponen, prácticamente horizontales, formando pisos regulares. De estas ramas principales salen unas ramillas flexibles que están densamente cubiertas por hojas persistentes cuya forma y tamaño es variable dentro de una misma planta: algunas son alargadas y algo blandas, y otras son como rígidas escamas.

Casi siempre es un árbol dioico, con flores masculinas y femeninas en ejemplares distintos. Cuando los conos femeninos son fecundados, se forman unas piñas muy redondas, erguidas y de gran tamaño (de unos 10-15 cm de longitud).

Este árbol inició su evolución sobre la Tierra hace unos 145 millones de años, por lo que se le considera un fósil viviente.

Su madera dura, blanca y pesada es muy buena para construcciones navales. Debido a la rectitud de su tronco, estos árboles fueron utilizados para fabricar mástiles de grandes dimensiones. Hoy en día se usa fundamentalmente como ornamental, ya que resulta espectacular debido a su porte, su simetría y su gran altura.

El nombre genérico araucaria deriva del de los indios araucanos (nombre dado por los españoles a los mapuches). El epíteto heterophylla hace referencia a las diferentes formas de sus hojas.

jueves, 11 de marzo de 2021

Laurel cerezo

Nombre en euskara: Gerezi erramu 

Nombre científico: Prunus laurocerasus

Familia: Rosáceas

 

Este ejemplar se encuentra en el Paseo de la Canilla.

 

Pequeño árbol o arbusto de hasta 10 m, de hoja perenne. Es originario de Asia Menor.

Corteza grisácea, ramillas verdosas.

Hojas brillantes, ovales y coriáceas de color verde oscuro, miden 10 cm de longitud.

Las flores, aromáticas, se reúnen en inflorescencias erectas similares a un racimo; miden entre 7 y 15 cm de longitud.

El fruto es una drupa de 10-15 mm, globoso u ovoide, verde al principio, luego rojo y al fin negro y lustroso.

De crecimiento rápido, Se usa como planta ornamental, sobre todo para setos.

El término genérico (Prunus) proviene del nombre latino del ciruelo silvestre. Laurocerasus, de laurus (laurel) y cerasus (cerezo), por sus hojas y sus frutos que recuerdan a los de estas plantas.