viernes, 17 de septiembre de 2021

Latidos verdes


Los árboles conservan
verdes aún las copas,
pero del verde mustio
de las marchitas frondas.
El agua de la fuente,
sobre la piedra tosca
y de verdín cubierta,
resbala silenciosa.

     Antonio Machado, Los árboles conservan

 

En verano, incluso en un clima suave y húmedo como el nuestro, el agua escasea. Las raíces se afanan en absorber el agua y los nutrientes disueltos en ella para fabricar alimento, pero luego hay que transportarla. ¿Cómo sube el agua desde el suelo hasta las hojas?

Hasta ahora se pensaba que el agua se movía a través de los árboles fundamentalmente por ósmosis: cuando en una célula la concentración de azúcar es más elevada que en la contigua, el agua atraviesa las paredes hacia la solución más dulce, hasta que en las dos células existe la misma concentración porcentual de azúcar. Así el agua puede ir desplazándose. Sin embargo, este razonamiento no resulta satisfactorio para explicar lo que ocurre en el tronco donde existen largos conductos.

Investigaciones recientes sugieren que los troncos y las ramas de los árboles se contraen y expanden para “bombear” agua desde las raíces hasta las hojas, de manera similar a como nuestro corazón bombea la sangre.

El “pulso” de los árboles, sin embargo, es mucho más lento que el nuestro, ya que cada latido se produce cada dos horas aproximadamente.

No se conoce aún el funcionamiento exacto, pero parece que el tronco aprieta suavemente el agua, empujándola hacia arriba a través del xilema (tejido vegetal formado por células muertas, rígidas y lignificadas que conducen la savia y sostienen la planta).

"El verde de los árboles es parte del rojo de mi sangre".

                                                         Fernando Pessoa

viernes, 27 de agosto de 2021

Altea (Rosa de Siria)

Nombre en euskara: Siriako arrosa 

Nombre científico: Hibiscus syriacus

Familia: Malváceas

 

Desemboca en el gesto de mis ojos

una pregunta:

¿Por qué susurran los hibiscus

lamentos de aves?.

Sucede que  los ojos preguntan cosas

que no tienen respuesta, y

a veces el silencio

es más que un silente aliado.

Ya será tiempo

de rosas y verdades…

     Taty Cascada, Hibiscus…

 

Este bonito ejemplar se encuentra en la calle Federico García Lorca.

Es un árbol de pequeño porte, caducifolio, originario de Asia que puede alcanzar entre 2 y 4 metros de altura.

Las hojas, de 4-7 cm de largo, presentan tres lóbulos y están irregularmente dentadas.

Flores vistosas de diferentes colores (blancas, rosadas, rojas, violetas, etc. ). Existen variedades con flores simples y dobles.

El fruto es una cápsula de color pardo amarillento cubierta por pelos amarillos.

Es una especie apreciada en jardinería por sus flores. Es, además, de fácil cuidado y se adapta bien a la contaminación de las ciudades.

Es la flor nacional de Corea del Sur, apareciendo en diversos emblemas nacionales.

El nombre genérico (Hibiscus) deriva del griego; el epíteto syriacus hace alusión a su localización (también se la conoce como rosa de Siria).

jueves, 5 de agosto de 2021

Misterio en La Canilla

Mira los árboles.

Tienen hojas verdes ahora

y tú no las has mirado.

Palpaste más de una vez sus troncos

viste latir y subir su savia

Mira sus hojas ahora.

     Líber Falco, Para no pensar lo que debes pensar

Si paseamos en verano por el paseo de La Canilla, encontraremos zonas donde el suelo está sucio, cubierto por una sustancia pegajosa. Tras la sorpresa inicial podemos comprobar que estas zonas siempre están junto a los tilos, por lo que podemos sospechar que estos algo tienen que ver con ese fluido misterioso que “mancha” el suelo. Si levantamos la vista veremos que las hojas parecen mojadas, impregnadas de un líquido viscoso. ¿Pero de dónde sale ese “agua”?

Todo se debe a una plaga de pulgones. Estos se alimentan de la savia de los árboles, picando la hoja y succionando este líquido rico en azúcares (como consecuencia de estas picaduras se produce el enrollamiento de las hojas). Tras la ingesta, los pulgones excretan una sustancia azucarada conocida como “melaza”, que es el líquido viscoso que vemos y que sirve de alimento a las hormigas. Es la razón por lo que estas protegen a los pulgones de sus predadores (las mariquitas, por ejemplo).

La melaza puede crear algún problema si te sientas en un banco donde haya caído, o si resbalas (con la lluvia el suelo se vuelve resbaladizo), pero no es perjudicial, se disuelve en agua y es fácil de limpiar.

jueves, 15 de julio de 2021

Jacaranda

Nombre en euskara: Jakaranda

Nombre científico: Jacaranda mimosifolia

Familia: bignoniáceas

 

Ay mi jacarandá
cuando llegue el final
qué palmera te va a contemplar
qué buganvilla te va a bendecir
desde los ojos que lloran por ti.

     Pablo milanés, Jacarandá

 

Este joven ejemplar se encuentra en el Instituto de Educación Secundaria Ballonti.

 

Es una especie caducifolia oriunda de Sudamérica (Argentina y Bolivia).

Árbol de porte medio, de 12-15 m de altura, y con una copa ancha que recuerda a las mimosas, especialmente por su follaje plumoso.

Hojas caducas, opuestas y compuestas. Son grandes, de hasta 30-50 cm de longitud, bipinnadas (es fácil confundir las hojas completas con las hojuelas que son lanceoladas u ovadas, enteras en el margen y acabadas en punta).

Flores vistosas, también grandes, de unos 3-5 cm de longitud, de aspecto sedoso, color azul violeta y con forma de campana estrecha terminada en 5 lóbulos. Nacen al final de primavera en racimos numerosos que suelen aparecer incluso antes que las hojas.

Los frutos permanecen bastante tiempo en el árbol, tienen una forma que recuerda la de las castañuelas.

Árbol de crecimiento relativamente rápido. Es muy utilizado como ornamental. Su madera, aromática, es muy apreciada en ebanistería y carpintería,

Jacaranda es el nombre genérico que procede del guaraní; el epíteto mimosifolia se debe a la semejanza de sus hojas con las de algunas mimosas.

jueves, 24 de junio de 2021

Milagro en las hojas

           ¡hoja verde   

            con sol rico,

carne mía


con mi espíritu!

 Juan Ramón Jiménez, Cancioncillas espirituales, Éstasis 

Llevan millones de años aprovechando la energía del sol de una forma maravillosa, mientras los seres humanos somos incapaces de usar eficazmente este recurso prácticamente inagotable y carente de riesgos.

Las plantas son los únicos seres capaces de generar alimento a partir de una materia inorgánica sin vida. Todas las hojas están diseñadas para una tarea de la que somos dependientes. De ellas dependemos para conseguir el alimento que tomamos, el oxígeno que respiramos, la energía que consumimos...

El “milagroso” proceso, que conocemos con el nombre de fotosíntesis, transforma la luz del sol, el agua del suelo y el dióxido de carbono del aire en hidratos de carbono, es decir, en moléculas con alto contenido energético. Esta es la primera y fundamental fase en la que, por medio de sucesivas transformaciones, se genera la energía que consumimos, sea en forma de alimento, madera, carbón o petróleo y derivados. Por si fuera poco, en este proceso se produce el oxígeno que necesitamos para respirar.

A poco que nos fijemos, podremos asombrarnos con la disposición de las hojas de los árboles. Las más bajas son, por lo general, más grandes y de un verde más oscuro que las que crecen arriba. Esto permite que la luz del sol pueda llegar hasta la parte inferior del árbol, y que, además, las hojas inferiores (con más cantidad del pigmento que ayuda a las hojas a absorber la luz solar) puedan captar los rayos más débiles que llegan entre las sombras.


jueves, 3 de junio de 2021

Limpiatubos

 Nombre en euskara: Eskuila zuhaitza

Nombre científico: Callistemon citrinus 

Familia: Mirtáceas

 

Este joven ejemplar se encuentra en el Parque La Florida.

Árbol pequeño, perenne, que puede alcanzar 4 m de alto. Es originario de Australia.

Las hojas son lanceoladas, alternas y coriáceas de color verde grisáceo.

En primavera y verano aparecen unas densas espigas de brillantes flores rojas.

Apreciada en jardinería por su espectacular floración, es una planta muy resistente que puede vivir en terrenos pobres.

Callistemon, el nombre genérico, proviene del griego, y significa de "estambres hermosos", aludiendo a lo espectacular de sus inflorescencias. Citrinus  significa "cítrico", por su aroma a limón. Su nombre vulgar, que adopta diferentes versiones (limpiatubos, árbol del cepillo, escobillón rojo o limpiabotellas), también hace referencia a la forma de sus flores.

jueves, 13 de mayo de 2021

Copas frondosas


Y vagando pensativa
por la arboleda callada,

sueño dichas venideras,

o canto las ya pasadas.

    Carolina Coronado, Canción III  



Como ya hemos comentado en alguna ocasión, el número de árboles de una ciudad es importante, pero tanto o más importante es el tamaño de esos árboles, la frondosidad de sus copas. Cuanto mayores son estas, mayor superficie foliar presentan y mayores beneficios proporcionan. De hecho, la cobertura de copa, la superficie cubierta por árboles, se usa como indicador del grado de naturalización de las ciudades y para valorar los servicios que prestan a la ciudadanía.

Nuevas investigaciones (1) (2) muestran que las copas frondosas de los árboles ejercen una beneficiosa influencia en la salud física y mental de la gente, y que aumentar el dosel, la cobertura de las copas de los árboles, es una buena inversión que puede mejorar la salud y calidad de vida de las poblaciones urbanas, sobre todo de aquellas con un nivel socioeconómico más bajo, ya que generalmente viven en zonas donde las copas de las árboles suelen ser menores.

Los estudios revelan que pasear por espacios arbolados reduce la presión arterial, mejora la agudeza mental, aumenta la memoria y reduce la sensación de ansiedad.

 (1)   Health impact assessment of Philadelphia’s 2025 tree canopy cover goals. https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lanplh/PIIS2542-5196(20)30058-9.pdf

 (2)  https://theconversation.com/increasing-tree-cover-may-be-like-a-superfood-for-community-mental-health-119930