lunes, 31 de marzo de 2025

Adivinanzas (1)

Todas las culturas tienen una serie de recursos para jugar con el lenguaje y, de paso, llamar la atención (especialmente la infantil) sobre elementos de la vida cotidiana, o de la naturaleza: juegos de palabras, trabalenguas, pequeñas poesías, adivinanzas… 

He aquí algunas adivinanzas sobre árboles:

1      De mi tronco herido,

sacan la resina.

En las piñas guardo

todas mis semillas.  

                      

2      Árbol muy alto

de estrecha copa,

en el cementerio

es donde mora.                            

 

3      Mi fruto es el dátil,

mi hoja la palma,

que la vemos mucho

por Semana Santa.                       

 

4      Adivina, adivinador,

¿cuál es el árbol

que no da flor?                                   

 

5      Mis flores son las primeras

en todas las primaveras.

Mi semilla está escondida

en estuches de madera.                     

 

6      Sin la tierra yo no vivo;

sin aire y agua me muero;

tengo yemas sin ser huevo

y copa sin ser sombrero.                         

 

7      Dime tú qué cosa maja.
Cuanto más crece más baja.          

 

8      Lugar cultivado,

con plantas y flores,

en el que disfrutan

chicos y mayores.                         

 

9      Redondina como un cuarto,

tiene dientes de lagarto

 

10     En alto vive, en alto mora

y tiene corona como la señora.        

 

11     ¿Cuál es la planta apacible

que sangre de sí derrama?

Serpiente el vulgo la llama,

tiene virtud convenible

a quien vientre y dientes ama.                                          

 

12     No creo que tanto valga

y hay que ser bastante bobo

para cometer un robo

de tal planta, que no es alga.            

 

Soluciones: 1 pino, 2 ciprés, 3 palmera, 4 higuera, 5 almendro, 6 árbol, 7 raíz, 8 parque, 9 hoja de encina, 10 bellota, 11 drago, 12 algarrobo.

viernes, 28 de febrero de 2025

7000 robles

En 1982 Joseph Beuys realizó una intervención artística titulada 7.000 Eiche (7.000 robles) para la séptima edición de la muestra de arte contemporánea Documenta de Kassel (Alemania). Beuys colocó 7.000 bloques de basalto frente a la fachada del museo Fridericianum, donde se celebraba la bienal, y en un extremo de la acumulación de bloques plantó un roble con sus propias manos. 

Kürschner, 2008

La propuesta llevaba consigo una exigencia: las piedras sólo se moverían si se plantaba en su nueva ubicación un roble junto a cada una de ellas, mientras tanto seguirían en su sitio. Fueron necesarios cinco años para llevar a cabo la “reforestación urbana”. El último de los robles se plantó en el primer aniversario de la muerte de Beuys, y para su ubicación se escogió la misma que el primero, frente al museo.

En respuesta a la extensa urbanización del entorno, esta fue una intervención artística y ecológica a largo plazo, y a gran escala, con el objetivo de alterar de forma duradera el espacio vital de la ciudad.

El proyecto, controvertido en sus inicios, y en el que colaboraron ciudadanía, administraciones y empresas, supuso un gran impacto positivo en la ciudad por su carácter social y ecológico, cambiando el paisaje de Kassel. Hoy en día, la obra es mantenida por la ciudad con el apoyo de la fundación “7000 Eiche”, y forma parte del patrimonio nacional alemán desde 2004.

 

“Creo que el árbol es un elemento de regeneración que en sí mismo es un concepto de tiempo. El roble lo es especialmente porque es un árbol de crecimiento lento con un tipo de madera realmente sólida. Siempre ha sido una forma de escultura, un símbolo para este planeta …”

Joseph Beuys

Fuentes consultadas:

https://es.wikipedia.org/

https://galiciangarden.com/

https://historiadelarte2monarv.blogspot.com/

lunes, 27 de enero de 2025

Ciprés de Leyland

Nombre en euskara: Leyland altzifrea  

Nombre científico: Cupressus x leylandii

Familia: Cupresáceas

 

En el filo del hacha

me llevaron

un pedazo del mundo.

Ciprés:

largas sombras azules

en un muro encalado,

veo.

        Pedro Salinas, El árbol menos


Este ejemplar se encuentra junto al campo de fútbol de Rivas.

Es un híbrido natural entre un ciprés verdadero (Cupressus macrocarpa) y otro falso (Callitropsis nootkatensis). Fue descubierto por primera vez en 1888 en el sur de Gales por C. J. Leyland, propietario de la finca donde se hibridaron.  

Alcanza una altura de entre 20 y 25 metros de altura.

Las hojas se presentan en ramillas aplanadas, con forma de escama, ligeramente aromáticas.

Las flores son poco vistosas, pasan desapercibidas.

Las semillas se encuentran en conos con escamas. Al ser el árbol un híbrido, las semillas son estériles.

Su crecimiento es muy rápido (crece hasta 50, 100 o más centímetros por año). Es muy utilizado en jardinería para formar setos y pantallas vegetales. Crece en todo tipo de suelos, prosperando incluso en suelos ligeramente salinos como los de las zonas litorales. Se adapta a todo tipo de climas, soportando fríos intensos.

Tolera las podas fuertes y, a diferencia de los otros cipreses, rebrota muy bien sobre madera vieja.

Su rápido crecimiento también presenta ciertos inconvenientes, tanto en lo que se refiere al mantenimiento como a las dimensiones que adquiere (no son adecuados para jardines reducidos). Son famosos, por ejemplo, los problemas surgidos en Gran Bretaña, donde abundan los jardines privados en las comunidades de vecinos, y el ciprés de Leyland ha sido muy utilizado en las divisiones entre propiedades. Pronto descubrieron que era difícil que otras plantas vivieran en jardines sombríos y acidificados por el ciprés. Los ocupantes de las plantas bajas se quejaban de falta de luz y de vistas. El debate y las discusiones llegaron a los medios de comunicación e, incluso al Parlamento, siendo numerosas las denuncias a causa de los setos.

 

Fuentes consultadas:

Drori, J. (2020). La vuelta al mundo en 80 árboles, Blume, Barcelona.

https://www.infojardin.com/

https://www.jardineriaon.com/

https://es.wikipedia.org/

viernes, 20 de diciembre de 2024

Van Gogh y los árboles

Los árboles ocupan un lugar importante en la producción de van Gogh, y son los árboles frutales, con sus flores, los que destacan.

En febrero de 1888, van Gogh abandona Paris y se dirige a la ciudad de Arles, al sur de Francia, buscando un clima más cálido y un mayor contacto con la naturaleza. Cuando llegó, era invierno y todo estaba cubierto de nieve, pero a las pocas semanas los primeros almendros comenzaron a florecer. La primavera se asomaba… Con la intensidad que lo caracterizaba, completó quince cuadros en muy poco tiempo. Sabía que las flores no duraban mucho, y que debía apresurarse si quería captarlas en su esplendor.

“Esta mañana trabajé en un huerto de ciruelos en flor. De repente comenzó a soplar un viento tremendo, un efecto que solo vi aquí. En los intervalos el sol hacía brillar todas las florecitas blancas, ¡fue tan hermoso!”

Vincent van Gogh, abril de 1888  


Hoy nos detendremos, sin embargo, en la que probablemente fue, todo apunta a ello, su última obra: Raíces de árbol. Se trata de una pintura inacabada que, a primera vista, parece un revoltijo de colores brillantes y formas abstractas. Solo después de una mirada atenta se aprecia una pendiente con troncos y raíces de árboles. Estas raíces fueron descubiertas, en 2020, en Auvers-sur-Oise, el lugar donde Vincent van Gogh las pintó 130 años antes.

Fuentes consultadas:

https://vangogheurope.eu/es/descubrir/eventodetalle/2050/raices-de-arboles-de-van-gogh

https://museovangogh.org/cuadros/raices-de-arbol/

https://www.historiasenverde.com/van-gogh-frutales-en-flor/

  

martes, 19 de noviembre de 2024

Drago canario

Nombre en euskara: Drago  

Nombre científico: Dracaena draco

Familia: Asparagáceas

Drago:

Prehistoria viva, sabes del viejo cataclismo;

viste las siete vertebras emerger de la lengua del abismo

y las siete banderas flotar sobre el estrago. . .

Drago: esfinge florida,

tú tienes el secreto que Platón presintiera;

tiende hacia el horizonte -enredadera

de cristal- esa clave de la vida. . .

      Andrés Piedra-Bueno, Elogio del drago

Este ejemplar se encuentra en los jardines de la calle Grumete Diego.

Es una especie endémica de Madeira, las Islas Canarias, Cabo Verde y el Anti-Atlas marroquí.

Esta planta, de forma arbórea, alcanza los 20 m de altura. El tallo (liso en la juventud) se torna rugoso con la edad, pero no es leñoso, ni presenta anillos de crecimiento (no es un árbol realmente). Se caracteriza por sus raíces aéreas, que a veces se fusionan con la parte basal del tronco grueso y vertical.

Presenta una ramificación dicotómica (las ramas se dividen en dos partes similares). Esta división solo tiene lugar después de la primera floración (unos 30 años). Por esta razón, los dragos no ramificados, como el que nos ocupa, aún no han alcanzado la madurez sexual, mientras que los especímenes más viejos, generalmente, están muy ramificados.

Las hojas son gruesas y coriáceas, de color entre verde grisáceo y glauco. Son largas (de 50 a 60 cm de longitud), planas, puntiagudas, flexibles y tienen forma de espada. Estas hojas se unen a la planta con una vaina anaranjada y, por lo tanto, no tienen tallo.

Las flores, que surgen en racimos terminales, son de color blanco cremoso o rosa.

Los frutos carnosos (bayas de 1-1,5 cm) son redondos y anaranjados.

Es de lento crecimiento (puede tardar una década en crecer un metro) y muy longevo.

Según la leyenda, el Jardín de las Hespérides (a menudo situado en las Islas Canarias), en el que se encontraban las manzanas de oro, era custodiado por Ladón, un dragón de cien cabezas. Atlas consiguió matarle, la sangre de sus heridas cayó a la tierra, y de cada gota nacieron sus hijos, los dragos. Sus intrincadas ramas son las cien cabezas de Ladón.

Fue “árbol” totémico entre los guanches, a cuya sombra se reunían los mencey para administrar justicia. Símbolo de fecundidad y sabiduría, sirvió también como lugar de encuentro para fiestas y rituales. Se considera, y así lo establece una ley del Gobierno de Canarias, el símbolo vegetal de la isla de Tenerife. 

Para los antiguos aborígenes este árbol tenía propiedades mágicas. En la antigua Roma y en la Edad Media, también era considerado un árbol mágico. Su savia, que se transforma en roja en contacto con el aire ("sangre de drago"), se comercializaba debido a sus propiedades medicinales y a su uso en tintes y barnices. De su madera se hacían rodelas (escudos). Hasta hace algunos años, las hojas se usaban como forraje para los animales, para la elaboración artesanal de cuerdas y para amarrar las parras.

El nombre genérico (Dracaena) hace referencia al dragón hembra, ​aludiendo a la savia del árbol, que es de color rojo y conocida comúnmente como “sangre de dragón”; draco significa dragón, serpiente fabulosa.

Fuentes consultadas:

https://www.arbolappcanarias.es/

https://www3.gobiernodecanarias.org/

https://es.wikipedia.org/

 

lunes, 28 de octubre de 2024

Paleta otoñal

En otoño, los parques y jardines de la Villa se encienden. Una sinfonía de amarillos, rojos y naranjas tiñe la copa de los árboles y transforma su paisaje. Hayas, arces, liquidámbares, tilos, ginkgos y otras especies lucen esas tonalidades que nos invitan a mirar y disfrutar. 

Con los primeros fríos, sus hojas cambian de color y forman animadas alfombras al caer. Caminar por ellas, sintiendo el crujir de las hojas, es uno de los mayores placeres del otoño.

Esta siempre ha sido una estación que ha inspirado a diferentes artistas. Han reflejado, a veces, intensos colores cálidos contrastando contra el azul del cielo. Otras, en cambio, han preferido luces tenues y atmósferas melancólicas. Encontramos obras llenas de detalles y realismo, mientras que otras optan por la síntesis formal.

En esta ocasión, hemos elegido Otoño en el Sena, Argenteuil, de Claude Monet (1873), pero esta época del año ha quedado plasmada en centenares de cuadros a lo largo de la historia del arte. En ellos podemos encontrar nuevas miradas, que nos permiten enriquecer nuestros paseos por la Villa.


Las imágenes del pasado no mueren

en la Naturaleza, y al palidecer los días

en el cenit del Verano, vuelve a la tierra el Otoño

y el espíritu de las lluvias renace por el cielo.

      Friedrich Hölderlin, El otoño

 

Fuentes consultadas:

https://high.org/collection/

https://www.historiasenverde.com/otono-artistas/

https://pincelesymas.com/ 

https://trianarts.com/




jueves, 10 de octubre de 2024

Aliso

Haltz arrunta           

Alnus glutinosa

Familia: betuláceas

 

Comprendo que mi tristeza

no frenará la hierba.

Si los tallos vacilan

será sólo por el viento.

No me causa dolor

que los sotos de alisos

recuperen su murmullo.

Wisława Szymborska

Este ejemplar se encuentra en la parte superior de las laderas de Ribas.

Árbol de media altura (20-30 m), caducifolio. Originario de Europa, suroeste de Asia y noroeste de África.

Las hojas son redondeadas y con el ápice frecuentemente escotado. Una originalidad es que permanecen verdes hasta su caída. 

Flores pequeñas y poco vistosas, unisexuales, pero las de ambos sexos se encuentran en el mismo árbol. La floración se produce antes de aparecer las hojas. Comienza muy temprano en el año, incluso en los meses invernales. Las masculinas, se reúnen en inflorescencias alargadas y colgantes de tipo amento, amarillas. Las femeninas se agrupan en inflorescencias que acaban volviéndose leñosas, con apariencia de pequeñas piñitas. Pueden permanecer en el árbol incluso hasta la primavera siguiente. 


Su hábitat natural se encuentra en un suelo húmedo, cerca de ríos, estanques y lagos, pero también puede crecer en lugares más secos. Es una especie con interés desde el punto de vista ecológico. Sus formaciones son eficaces fijadoras y protectoras de las riberas. Además, sus raíces presentan nódulos en los que viven bacterias fijadoras de nitrógeno. Es decir, el aliso enriquece los suelos en dicho elemento, esencial para la vida.

No es muy longeva, rara vez pasa de los 150 años, y su crecimiento es relativamente rápido. La madera que produce es de excelente calidad, de tonos claros con duramen rojizo, muy vistosa y fácil de trabajar. Es duradera, sobre todo en contacto con el agua, por lo que se utiliza para pilotes sumergidos, diques, etc. Por ejemplo, buena parte de los pilares que sostienen las casas de Venecia son de aliso. Se ha utilizado también para leña y carbón vegetal. Este último entra en la fabricación de la pólvora (de gran calidad).

Una leyenda de Sara cuenta que el eje de los molinos de la zona era de roble, y se quemaba con frecuencia (por el rozamiento), con lo que el molino dejaba de trabajar. El del Basajaun, en cambio, duraba mucho. San Martin mandó anunciar que su molino funcionaba sin problemas.

“Eso quiere decir que le ha puesto ya el eje de aliso” —comentó el Basajaun—.

“Se lo pondrá” —contestó el pregonero.

Y gracias a este ardid, la gente se pudo beneficiar de las propiedades de la madera del aliso.

Alnus era el nombre latino del aliso, es de raíz indogermánica y viene a significar “reluciente”, por los vivos colores rojos y anaranjados que adquiere la madera al ser golpeada o cortada. El epíteto específico glutinosa quiere decir “pegajosa”, por la viscosidad de sus yemas.

 

Fuentes consultadas:

https://www.arbolapp.es/especies/ficha/alnus-glutinosa/

https://www.arbolesibericos.es/especie/alnusglutinosa

https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada